jueves, 22 de noviembre de 2012

Chocolate estancado

Sos detestable. Mil veces ya dije que la duda es detestable. Y vos no dejás de generar dudas. Te detesto. Por momentos (como este), no quiero saber más nada. Me dan ganas de dejar todo acá. Sufro tanto. Ya sé que en gran parte es mi culpa. Mía, y de mi cabeza tan desmesuradamente melodramática. La paso tan mal, te juro. No puedo ver nada de lo que hacés, nada. Y al mismo tiempo, es más fuerte que yo y mi masoquismo no asumido me obliga a mirar. Y lloro, pataleo, grito y me arranco los pelos. Ok, tanto no. Pero por dentro, no estoy muy lejos de llegar a tal punto de desesperación.
Me acabas de arruinar una chocolatada. Terminaba felizmente de prepararme una chocolatada, con galletitas y todo. Se me estaba pasando el arranque de nosequé que me agarró al mediodía al caminar como una autómata sabiendo, en el fondo, que no me seguías. Y no se me ocurre mejor idea que stalkearte, como para no perder la costumbre. Me quitaste todo deseo de chocolatada que tenía. Decime ¿Ahora qué mierda hago con la taza llena al lado mío? No la voy a meter en la heladera para tomarla después, porque sé que eso nunca va a pasar. No me gustan las tazas con contenido viejo en la heladera. Me repugnan. Como me repugnás vos. Bah, me repugna esta sensación, que dejo que produzcas en mí. Mi culpa.
Me da mucha bronca que estés compartiendo algo con alguien que tranquilamente (deseablemente, preferentemente) podrías compartir conmigo. Me hace mal. Me estoy volviendo loca, no sé. No estoy en mi mejor momento, de eso no hay duda. Lo único que quiero hacer es reventarme la cabeza contra la pared; o meterme bajo las sábanas y mojar la almohada con lágrimas derrochadas en indicios que creo ver. ¿Están ahi o no? No tengo la más puta idea. Y vos sos tán hermético que me resulta imposible hablar con vos. ¿Cómo tengo que interpretar tu silencio? ¿Tu evidente incomodidad? ¿Tu debilidad? ¿Tu personalidad tan rara?
No jodés cuando decís que sos anormal. Cada día estoy más segura de eso.
El chocolate se estanca en el fondo de la taza, y la revuelvo una y otra vez, sin el más mínimo apetito.
 La cabeza me explota. No voy a estudiar. A estas alturas me chupa un huevo. También sé que voy a terminar haciendo el único miserable punto del tp que me toca, a las 11 de la noche, tras un ataque de nervios por la hora que es, el sueño, lo atacado durante el día, y mi paranoia continua.
------------------------------
Qué ridícula me acabo de sentir parada al lado del microondas, sollozando (patéticamente, con lo ojos cerrados y completamente erguida) con una servilleta de papel apretando mis fosas nasales. Este tipo de llanto me recuerda al que me acosaba hace exactamente un año atrás. ¿Qué, es la época? Odio noviembre. El mes de la desesperación. Tres años seguidos con la misma sensación en el mismo momento. Pero dedicado a personas diferentes. Me pregunto quién será la causa de mis lágrimas el año que viene. ¿El fin de mi etapa escolar? Puede ser, eso supondría un cambio por lo menos.
Qué fácil sería todo si... ß Imposibilidad de terminar la frase a causa de más lágrimas. ¿Imbécil? Nah, ni ahí.
Una mosca ronda mi chocolatada, con evidente interés. Bueno, por lo menos alguien quiere tomarse la asquerosidad de chocolate estancado que tengo al lado.
En algún momento voy a tener que enfrentarme a tu incomodidad, y plantearte un par de cosas. Igual, de a poco me voy hartando de plantearte cosas. Sos tan inactivo, la re puta que te parió. También me estoy cansando de ser una simple sospecha en tu entorno. No existo. No soy ni una cosa ni la otra. Sigo haciendo equilibrio. Encima, ese apodo horrible que me pusiste como una especie de código. Apodo horrible, un asco, lo detesté desde que me contaste la anécdota de su origen. ¿Por qué no puedo ser Magui?
Me imagino tus conversaciones.
- Mañana voy al cine..
- ¿Con quién?
- Eh... Huu.. Ehh.. Ahm.. con.. eh.. con..
- ¡Con -ingrese apodo detestable aquí- !
- Jajaja, sí.
Agh, lo odio! ¿En serio tan mal la vas a pasar si blanqueás un toque las cosas? No sé que terrorífica idea tendrás de aclarar nuestro estado. No sé qué te imaginás que pueda pasar después. No sé si ya dije esto (soy consciente de que soy reiterativa, pero ya ni me acuerdo qué cosas dije, qué cosas escribí y qué cosas pensé) : Puedo aceptar tu inexplicable y exagerada vergüenza, pero no la comparto ni la entiendo.
Como no la entiendo, paso a elaborar hipótesis. Y no descarto nada, simplemente porque aún no puedo comprobar nada (Entiéndase por comprobación: preguntarte y que me respondas lo más sinceramente posible. Todavía no junté valor). Una de mis hipótesis, la más temible, desde mi punto de vista, es a) que nunca hayas tenido real interés -enotracosa- y te lleves el premio al actor del año. Otra, b) que simplemente seas excesivamente tímido y autolimitado. c) que planees dejar todo en un futuro cercano y no sepas cómo decírmelo d) que efectivamente tengas todo planeado y sepas cuándo es el momento de decírmelo.
------------------------------
Tengo amigas videntes, eh. Me voy a hablar por telefono, no me queda otra que dar por terminada esta entrada, o sé que no la voy a publicar más.  
------------------------------
Ay, qué lindo se siente descargar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario